lunes, 6 de abril de 2009

yo, lo que diga la rubia.

y si la rubia, mi admirada marta delgado de klee dice:
"Conocí a Olga Castrillo en los difuminados pliegues de la represión tardofranquista. Como muchos de nosotr@s hacía lo que podía (lo que nos atrevíamos a hacer) para que cambiaran las cosas. Estuvo en la fundación del CCAN y como ecologista en el informe del club contra el salvaje intento de construcción de la Central Nuclear del Páramo. Cuando aquello se paralizó, o a la vez, porque algun@s compañer@s eran “inasequibles al desaliento” contribuyó a poner en marcha la Asociación Flora Tristán, cuyo trabajo feminista en León ­–aunque quizá no lo bastante apreciado–, es de sobra conocido.
Ahora la encuentro en un reportaje del Diario de León abanderando, pública y valientemente, la apostasía. Algo que tant@s hemos pensado hacer muchas veces y que se nos ha desleído en la cabeza entre la desidia y la cobardía, o al revés. Cuando la iglesia hispanoromana y su ppartido reclaman “agresivamente” la calle, paseando lazos y reclamando subvenciones, las posturas dignas y coherentes son un bien escaso. Hurra por ellas.", no quitaremos ni una mayúscula del texto.

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